
Merlo, un breve repaso de su historia
Sus primeros pobladores comenzaron a ocupar su suelo en 1720, sin embargo, recién se fundó la villa en 1797 con el nombre de "Melo", pero con el tiempo se fue convirtiendo al nombre con el que todos lo conocemos y en 1972 se construyo la capilla de "Nuestra Señora del Rosario" la cual es uno de los edificios más antiguos de la provincia.Merlo, que se nos presenta simple, como el rincón más preciado de nuestro hogar, con aquel aire de pertenencia y de ensueño. Aquel lugar del que todos siempre hablan, de sus hermosos paisajes, sus arroyos, de sus pobladores, de su fauna y flora, de sus rincones escondidos, de sus artesanías, restaurantes, su paz y la seguridad que nos ofrece de forma tan natural, como algo típico de una pequeña ciudad, que se resiste a dejar de ser pueblo, y como también por su microclima.

Su microclima
Es una de las características que hacen de la Villa de Merlo, un destino turístico por excelencia. Este microclima, es una condición climática que le es propia y esta relacionada en primer lugar por la ubicación geográfica: las sierras cortan el paso, tanto de las corrientes de aire húmedo del Atlántico, como de los elementos contaminantes que devienen a través de su paso por la pampa húmeda. En segundo lugar, como las Sierras de los Comechingones constituyen elevaciones antiguas, la carga eléctrica de las rocas es muy baja, con ionización negativa. Asimismo, la descomposición del granito libera átomos de oxígeno que en la atmósfera se transforman en ozono. Esta serie de factores, sumados, a la altura en que se halla Merlo y a la temperatura media anual, que no sobrepasa los 20° c, logran provocar una saludable y grata sensación de bienestar. Quizá la demostración más fehaciente de la proporción óptima de oxígeno que se encuentra en la Villa, es la abundancia de líquenes que se observan en los troncos de los árboles. Estos Líquenes sólo crecen en regiones donde la presencia de oxígeno es alta y no se registra contaminación.